sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuarenta minutos en la cola, en los Madrazos 34

Cuarenta minutos en la cola, en los Madrazos 34  
Llegue temprano, deje a mi jefe dormido, él es amante de la cama. “Si he llegado a 90 con tan buena salud es porque siempre he dormido como un lirón” suele decir cada vez.
Ayer fui la primera de la cola, pero me di un tour conociendo un poco procedencias y animo de la gente.
Si hay algo que quita el sueño y quebranta la paz interior, es la injusticia. No logro entender para que necesitemos hacer papeles en cada lugar donde te quieres asentar. Si solo hay un planeta debería haber una cédula que tenga todas las funciones necesarias, para ser ciudadana de este mundo y que yo pueda asentarme sin tanto lío a donde quiera ir. ¿Y sí, no existieran los papeles no sería mejor?
Con la gestión de mis papeles, tengo que ir por aquí y por allá, hacer cola, la cola es muy común donde vayas, como si hacemos honor a la cola que nos falta.
Y si le diéramos vuelta al mundo con una cola. ¿Qué demandaríamos?
Las colas, me avivan viejas emociones y fantasmas, me hacen cruzar el charco en cuestión de segundos. Me remonto a la revolución sandinista en Nicaragua, atendíamos a miles en los campo, en los caseríos y luego íbamos  al pueblo o a otro lugar donde teníamos que ser atendidos y nos tocaba estar en las interminables colas. Allá es más común que pidan o den raid, que se te cuele alguna alma, siempre encuentran forma de hacer la trampa. Todo aquello, era maravilloso.  Y cuando me enteré que mucho de los líderes eran villanos, me volví a alérgica a muchas cosas, a las colas también. Con la que llueve en la España de los sueños americanos, la cola se vuelve una red de protestas y catarsis social.  
Ayer me tocó hacer cola en Los Madrazos 34, no había sol, éste andaba de paseo por algún otro lugar o tenías cortinas oscuras, la corriente nos despeinaba todos los pelos habidos y por haber, y la brisa, que de vez en cuando se daba una vuelta. El día, más parecía de tapesco que de hacer cola.
Y es que en la cola hay de todo,  hay alegrías y rabias, hay nostalgia y rebeldía, hay descontento y ganas de desembarcar, hay frío y hay impotencia, hay miedos y hay silencios,  y hay más.
Cientos y muchos números vivimos aquí, a la sombra de la ilegalidad, a las personas clandestinas nos dan un trato de maleta, de cosa, de mariguana, ...pero eso ya es "normal" aquí, a veces una misma dice es que estoy "ilegal" aquí, que se haga la voluntad de dios. Me da la sensación que somos la cola de clandestinos, todos nos ven pero no existimos.
Estamos en la cola una veintena de gente, sus caras me dicen la procedencia, somos más de América Latina  y África, una que otra española. La cuarta de la cola es española y tendrá unos sesenta y más, ya está jubilada y va a registro a no sé qué. Iniciamos hablando de la migración, su hijo está en México era uno de los millones de parados.
“… Mi hijo vive en México, estuvo parado por más de dos años y se tuvo que marchar, es triste que se vaya un hijo, ahora que tengo a mi hijo allá, entiendo como los tratan a ustedes aquí, es injusto, uno dice que se van y lo correcto sería decir es que los echan, España es un gran país, pero se lo han comido esos del poder”. Se llevó la mano a la boca, bajó la mirada hasta  los zapatos de una guatemalteca, sus lágrimas rodaron hasta juntarse con sus dedos en la comisura de sus labios. No hablo más nada.
“He venido dos veces a Madrazo, las dos veces he pasado frente al cuartel de la Guardia Civil, porque salgo de la estación de metro del Banco de España, hasta a ellos les tengo repelús que me detenga, yo sé, que no lo van detener, pero como se me quita el miedo, que la policía me ha metido en el cuerpo. He estado detenida dos veces y tengo una multa de quinientos y seguro que eso me va a afectar ahora que tengo los tres años. ¿Cómo se las pago?, si vivo coyol quebrado, coyol comido, tengo mis familia y una deuda en el banco de mi país”. su vos y su refranero me sonó a Nica.
“Es que, es imposible que anden detrás de nosotros que solo tenemos el alma en el cuerpo, que lo único que deseamos es vivir mejor y no hagan  nada contra esos sinvergüenzas que les han desmantelado sus sueños, sus esperanzas y sus bolsillos. Se están cargando la democracia y el estado del bienestar. Esos tienen tratos especiales y no regresan nada de lo que se roban, y en nuestros países pasa igual. 
A mí me caia mal la política pero estoy aprendiendo a meterme y atender esos temas. Si todos nos metiéramos entenderíamos su jerga política y sus leyes tramposas”
En la cola hay de todo, una revolución de ideas.  El señor encargado de la seguridad nos dio la orden de pasar y nos olvidamos de la plática, cada quien se lo trago su oficina de referencia.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Soy Clandestina.


Me peleo conmigo misma para entender la persecución.
No estoy soñando,
ayer también fue real, la cadena solo se tensa,
empezó desde hace rato, ya es una enfermedad crónica europea.

La policía europea, lanza un operativo contra migrantes,
¿Hay dinero para perseguir y no hay para resolver el problema de la crisis?
Bueno es que la crisis es un royo mas grande? ya sé, que no es solo económica, es de valores, de ética, de moral, de sentido común, de humanidad, de cuidado.

¿Persiguen a migrantes en octubre, justo un día después de la "Fiesta nacional" de la "hispanidad" "del día de la raza"? Lo hacen en honor a Colón o a Franco.

Culpan a los migrantes de la crisis y por eso nos persiguen. ¿Quien invento la crisis? ¿y como fuciona? Yo estoy en la economía sumergida, así hay muchas personas. Soy una  ciudadana del mundo trabajando para el sistema Español. ¿A quienes les conviene que yo no exista? Los tres años que llevo aqui los he trabajado, pago un seguro privado, hago mi vida normal, colaboro con esta sociedad en la medida de mis posibilidades.

Si hubiera una figura jurídica que me garantice oportunidad de trabajar legal, yo aportaría a la seguridad social. Con las irregularidades existentes en la Seguridad Social, y con una población tan longeva, seguro que después nos van ir a buscar. Las que estamos y no estamos sostenemos la economía de este país.

Las migrantes podemos ser reguladas hasta que logramos demostrar el araigo social, que dura tres años, en ese tiempo nos convertimos en sorteadores de la policía. Tal ves por eso estos policías que están aquí frente a la estación no me logran ver.

Solo tenemos un planeta y siempre se emigra por necesidad, sea de la índole que sea, cada país debe tener un sistema legal justo adecuado donde no me hagan incurrir en un delito.  La migracion no se va a detener nunca, pueden hacer todo las cercas posibles y nos las saltamos. ¿Que va a pasar ahora que los Españoles les toca ir a buscarse la vida? El sistema es injusto no es de talla humana.

La crisis tiene leyes, normas, reglamentos y decretos que dejan al pueblo manos arriba, mientras los que administran esos poderes, tienen cascos y escudos legales, tienen tarjetas blancas o negras, sobres con todo el abecedario, corporaciones de enriquecimiento ilícito y no solo pasa aqui, eso pasa en mi pais de donde procedo, estoy segura que pasa igual en los paises de las otras.

Como soy clandestina, estoy pero no estoy, puedo decir esto mientras, veo a los policías, en la estación de metro de embajadores, Usera, Lavapies, están por todos lados. No me han intentado coger, como soy clarita de piel, aunque si me ven la nariz de india ancestra que tengo me cogen, seguro que si. "Lo bueno es que no hay rasismo aqui" jajaja.

Hoy soy duende, soy invisible ando en bici, en metro, en autobús, en taxi los veo desde su asiento trasero, soy africana, americana, asiática, española, de Europa del este. Soy ciudadana del mundo mundial, soy persona.

lunes, 18 de agosto de 2014

Es mi líder!

"...Que se le va hacer hija, es un líder" después de hablar con ella largo y tendido sobre abusos sexuales y sobre corrupción, sobre abuso de poder... sentí que me pateo en el estomago y que sus palabras me jodieron las primeras horas de sueño.
Es que si se trata de mi líder, de tu líder, le tienes que aguantar de todo? justificarlo, dejar que dañe un país, a tu gente, al medioambiente?  nivel de conciencia política o de apañamiento delincuencial?
Espero que no me vuelva a llamar y que este como yo que no puedo dormir pensando en su cinismo y ella estará cuestionándose su moral, la ética, aunque en asuntos políticos me da la impresión que hay mucha mierda.

Hasta mañana Nicaragua.

jueves, 14 de agosto de 2014

La policía al servicio de quien? 1ra parte.



Las luchas en las que no puedo estar presente.


Viendo las imágenes de las protestas, ¿a quien cuida la policía, porqué agreden a la gente que quiere vivir  dignamente?  Desde aquí, desde fuera, desde miles de kilómetros, desde el otro lado del charco, desde la comodidad de una buena silla frente a la tele del señor que cuido y del que me escapo unos segundos, para estar con ustedes, la piel se me eriza, el estómago se me estruja, las lágrimas llegan sin ser invitadas. La concentración del poder a favor del capital, no solo leyes, también policías?
Los derechos humanos de las mujeres son una bandera que nunca debe ondear en las tribunas del estado.
Aquel hombre de palabra casi muerta,  narizón, de escasos pelos, de ojos apagados y medios achinados, o ¿abotagados será? Siempre ha gobernado, ha manejado sus masas como péndulos a su disposición. Reflexionando y viendo detalles de mi fanatismo revolucionario juvenil creo que fui una péndula. Un día pensé que era un dios y lo grite con toda sus letras. Me daba vergüenza cuando mis amigas me lo recordaban, pero eso fue mucho después, todo paso cuando me di cuenta que mi vida tenía sentido, que tenía derechos y que en el partido de gobierno solo vives un ilusión de igualdad.
Ese hombre siempre ha odiado a las mujeres.
La violación de aquella niña de 11 años se quedó en el olvido de los tribunales, de los líderes revolucionarios, de los militantes sandinistas, de los péndulos seguidores.
La participación de la mujer en el proceso revolucionario era necesario, para vitalizar los intereses de los señores del poder, no para cambiar la realidad carente de derechos humanos de las mujeres.
Aquel hombre en una de las tarimas de Managua en los ochenta dijo convencido con mucha alegría, “Las  mujeres deben parir los cincuenta mil héroes y mártires que cayeron en esta guerra” la educación sexual, el uso de métodos anticonceptivo y el aborto tampoco existían en aquellos días.
La guerra no termino, solo se replegó a los hogares de los contras y de los sandinistas, las víctimas eran mujeres y niñas. El fin de la guerra regreso a los hombres al poder y a las mujeres al hogar o al nuevo escenario de guerra.
Aquel hombre sin alma, digo sin alma porque yo lo veo muerto desde que se esconde detrás de sus muros, escondiéndose de la diosa que tiene los ojos cubiertos. Sin alma, cuando derogó junto a los otros, la ley del aborto terapéutico, cuando persigue a las feministas, cuando crea un decreto para plancharse la ley 779 esto solo refiriéndome al acérrimo odio a las mujeres.
Ese hombre siempre ha odiado la Naturaleza.
La naturaleza es muy amplia, también muy inteligente,  abarca la vida y nada es independiente, todo está interconectado.  El hombre se cree inteligente, pero desde que perdió la parte humana, lo supera cualquier animal, aun así no puede alejarse de ella.  
Aquel hombre del que no se sabe nada bueno, del que manipula las masas a su antojo, del que ríe desde un afiche, del que dice adiós y es incendiario, del que tiene dos ojos de frente y toda la fortuna en sus bolsillos, del que gobernó desde abajo y minó a todo dios, del que está en la cúspide, del que gobierna a punta de dedo.
Ese hombre que creí dios, cuando era una fanática desorientada, ese que con su pie izquierdo pisa el cuello de mi tierra, del que ahorca poco a poco, del que la vende a trocitos, del que regala la soberanía a sospechoso imperio chino, de ese que hereda los hijos de sus hijos los bienes de su pueblo, ese que odia eternamente a las mujeres.
La naturaleza es tan sabía que hasta la sequía llega sin ser invitada, al igual que mis lágrimas de rabia e impotencia llegan mientras escribo. Tan sabia, que los ríos serán de piedra, el pacífico podrá saludar al atlántico y los hijos de nuestros hijos podrán verlo desde las pocas alturas que queden. La minería será una aberración ecológica, el Cocibolca recupera su autoestima, el Canal de los chinos será un sueño y las represas una mala palabra.  
Los vientos  cálidos, soplan sobre de Managua. Parece todo tranquilo, caliente pero normal, un día común y corriente. El viento desaparece, las hojas de los arboles no se mueven, parecen dormidas, posando para mí, y descansando unas sobre otras.
Lo que llega a mis oídos no me lo creo, la naturaleza es tan  sabía que alguna vez la subestime, bueno muchas. Claro después de tanta quietud, un ligero temblor, parecía si navegábamos en un barco de velas , podía sentir las olas bajo mis pies. La ciudad danzaba a un ritmo agradablemente miedoso, es correcto decir eso?
La Ya daba la noticia. “Terremoto de 8.9 en la escala de Rishter, cambia la geografía de la casa presidencial” como siempre pensé esto no puede ser, no lo sentimos fuerte, para como estamos acostumbrados, la señal de la radio se calló, el pueblo empezó a correr, vamos, vamos, corrimos juntas, no sabíamos para dónde íbamos pero corríamos juntas, las banderas azul y blanco y de todo los colores se fueron sumando,  ondeaban por toda la calle, el río que estaba seco, era el mar de gente. Nada de lo que hubo, nada de lo que se dijo y se hizo tenía valor. La naturaleza era tan sabia, que el epicentro fue en la casa del presidente. Dos habitaciones habías desaparecido por completo, la tierra se los había tragado, aun no se sabe si aguardan en su tumba infernal o se volatilizaron entre el azufre.
Aún sigo buscando la señal de la Ya, seguro que ha perdido también la brújula de la sintonía, en la asamblea nacional, reino el caos y con el río de banderas. El aire soplo sobre las masas, las aguas se separaron.
¡Nicaragua el Libre!

Recupere la conciencia y vuelvo a la realidad, sigo en la silla, ya no quiero ver esas fotos de los cascos azules, de los agresores de mi pueblo. Les sigo desde este otro lado del charco.